lunes, 14 de septiembre de 2009

Catálisis


Que sensación tan extraña. Era como si fuese invisible. Pasaba po delante de aquellas personas y no me veían.Les hablaba y no me escuchaban.Intenté gritar y no pude.

Me repetía continuamente que no podía perder la calma, que todo era una pesadilla, que de un momento a otro despertaría y con un sólo vaso de agua, recuperaría de nuevo el tono vital.

Tenía que llegar a mi casa como fuese, pero no encontraba mi antiguo mecanismo de desplazamiento, sencillamente no sentía las piernas. Era como si me moviese flotando por el espacio, de un lado a otro, sin ninguna dificultad.

Mi coche estaba destrozado y podía oír el estridente sonido de las ambulancias en la lejanía.

Pero, ¿qué hacía allí mi cuerpo?, tirado en la carretera.

Recuerdo vagamente que estaba mirando el GPS.

Tardé en comprender que se me había escapado la vida.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Transformación


No reconocí al hombre que tenía frente al espejo.Esta transformación ha sido tan dolorosa, aunque mereció la pena, sobre todo por la forma que me miran.
Siento una sensación extraña, y después de tantos avatares, no estoy tan feliz.
Ahora he de cumplir este maldito programa genético, que me empuja a la reproducción, sin apenas disfrutar de la mecánica exigida.
Esperaba un mundo mejor, en el cuál, su eje central no esté basado exclusivamente en la alimentación y la procreación.Parece muy vulgar y quizás introduciendo ciertas mejoras, consigamos una vida más soportable.
Lo consultaré con el sr. Gepetto

martes, 8 de septiembre de 2009

La creación- ( El fracaso de un dios menor )


Después de no pocos esfuerzos, con sus conocimientos científicos y por qué no decirlo, sus experiencias alquímicas, consiguió reunir sustancia molecular de un cerebro y demás tejidos fundamentales para estructurar un organismo.
Trabajó como nunca, aglutinando elementos, disponiendo de todo un arsenal de experimentos anteriores que tampoco le sirvieron de mucha utilidad, y por más empeño que puso no pudo conseguir darle vida.
Entonces cambió de escenario y especialmente de pensamiento, pero su objetivo seguía siendo prácticamente el mismo, la obtención de una creación.
Dispuso de una mesa, de una silla, papel, lápiz y un ordenador de última generación, aunque en la informática nunca encontró grandes soluciones.
Como tenía algo de misógino, no se llevaba muy bien con sus musas; nunca le aportaron algo que era fundamental: la inspiración.
En aquellas negativas circunstancias, ya tan reincidentes, fué imposible engendrar un libro.