
Que sensación tan extraña. Era como si fuese invisible. Pasaba po delante de aquellas personas y no me veían.Les hablaba y no me escuchaban.Intenté gritar y no pude.
Me repetía continuamente que no podía perder la calma, que todo era una pesadilla, que de un momento a otro despertaría y con un sólo vaso de agua, recuperaría de nuevo el tono vital.
Tenía que llegar a mi casa como fuese, pero no encontraba mi antiguo mecanismo de desplazamiento, sencillamente no sentía las piernas. Era como si me moviese flotando por el espacio, de un lado a otro, sin ninguna dificultad.
Mi coche estaba destrozado y podía oír el estridente sonido de las ambulancias en la lejanía.
Pero, ¿qué hacía allí mi cuerpo?, tirado en la carretera.
Recuerdo vagamente que estaba mirando el GPS.
Tardé en comprender que se me había escapado la vida.


